12 de Marzo 2004

El culpable no es ETA o Al-Qaeda

Considerando que muchos de los lectores de este blog son españoles, quiero aclarar, antes de empezar con el artículo, que por hablar desde la distancia y desconocer la realidad española, a lo mejor se me sale alguna barbaridad en las próximas líneas. En ese caso, en vez de atacarme despiadadamente les pido que me corrijan mediante un comentario.

En los minutos siguientes al atentado terrorista ocurrido ayer en Madrid lo más lógico fue achacarle la autoría del hecho a la banda criminal ETA. Conforme transcuyeron las horas la imagen era otra; salió al paso el brazo político de ETA para desmentir las acusaciones y posteriormente un medio árabe en Inglaterra decía haber recibido una carta en la cual Al-Qaeda muy orgullosamente se adjudicaba el atentado. A España se le pasaba factura meterse en donde nadie la había llamado.

Y es aquí en donde quiero justificar el título de este artículo. Aunque nada cambia el hecho de que haya sido ETA o Al-Qaeda, porque el dolor de los afectados seguirá siendo el mismo, esta vez creo que sí pesa que el mundo árabe esté detrás del atentado. ¿Por qué? Porque el culpable de la masacre de ayer tiene nombre y apellido: José María Aznar.

¿Qué tenía que hacer ese señor al lado de Bush y Tony Blair persiguiendo armas químicas? Un presidente es un funcionario contratado por el pueblo para seguir sus deseos por un período determinado de tiempo; y en España las protestas en contra de la guerra en Irak fueron más enérgicas y numerosas que en Estados Unidos o el Reino Unido, pero que vamos a hacer, el sueño de Aznar era jugar al G.I. Joe.

Ya le había advertido en su momento el juez Baltasar Garzón que estaba jugando con fuego, pero por lo visto Txema no tenía ni idea de las consecuencias que podía tener para España dar respaldo a una guerra en donde no pintaba nada. Es que hasta me lo imagino diciendo: "Oiga bien, España cuenta con la protección del imperio anglo-americano y nada nos pasará".

Lamentablemente la cadena se rompe por el eslabón más débil, y si había que mostrarle al mundo la venganza de Al-Qaeda el mejor blanco era España. ¿Si hasta el Sol de hoy han sido incapaces de erradicar a ETA serían capaces de impedir un ataque de unos profesionales? Ayer, tristemente, obtuvimos la respuesta.

Lo peor del caso es que por la culpa de un hombre murieron cientos de inocentes y hay casi un millar de heridos, muchos de ellos de gravedad. Si Al-Qaeda simplemente hubiera colocado una bomba en el Palacio de Gobierno español, y hubieran muerto Aznar y sus secuaces, hoy muchos hablaríamos de un castigo justo.

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